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El Kennel Club Uruguayo fue fundado en el año 1938, habiendo trabajado desde
entonces en la promoción de la cría de perros de razas puras de pedigree. En
esta oportunidad nuestra institución se enorgullece en presentar la única Raza
Canina autóctona del Uruguay, el "Cimarrón Uruguayo" la cual ha sido tan útil en
nuestro país a lo largo de su historia. Muy querida es para los uruguayos la
frase pronunciada por el fundador de la nacionalidad, Don José Artigas, quien
expresó: "Cuando me quede sin soldados, pelearé con perros cimarrones".
Esperamos que las demás organizaciones que integran la Federación Cinológica
Internacional sepan reconocer todas sus virtudes, las cuales lo han colocado en
una situación de destaque en nuestro país en distintas actividades, como el
trabajo con ganado, la caza mayor (especialmente jabalí), guarda, defensa, y
sobretodo como un gran compañero del hombre en todas las actividades en que éste
lo necesite.
Sin más los dejamos con algunos antecedentes y artículos de interés,
agradeciendo especialmente vuestra atención.
Reseña histórica:
Muchos de los animales domésticos introducidos en América por los primeros
colonizadores, reconquistaron su libertad, volviendo al estado salvaje. En estos
animales cimarrones la retroversión al tipo salvaje primitivo nunca ha sido
completa; todos ellos conservan siempre caracteres que revelan claramente su
procedencia de progenitores domésticos.
El vocablo cimarrón se aplica en América a todo animal o planta silvestre en
contraposición a lo doméstico.
El origen de nuestro "Cimarrón Uruguayo" al igual que el de la gran mayoría de
las razas, es incierto.
Lo que sí sabemos es que desciende de los perros introducidos por los
conquistadores ibéricos, tanto españoles como portugueses. Muchos de esos perros
fueron abandonados y de sus cruzamientos, la naturaleza, así como talla una
sierra o una cueva, caprichosamente fue haciendo lo mismo con estos perros hasta
llegar a nuestro Cimarrón.
Esa misma selección natural motivó que solo pudieran sobrevivir los más aptos,
los más astutos, los más fuertes.
Habiéndose convertido en un perro excelentemente adaptado a nuestro medio, y
existiendo abundancia de alimento y sin depredadores naturales, el cimarrón se
reprodujo en gran número, habiendo llegado según documentos históricos a
convertirse en un verdadero peligro para los habitantes de la campaña y la
ganadería.
Ello llevó a que las autoridades de la época (fines del s.XVIII) dispusieran e
incentivaran grandes matanzas, llegando a contabilizarse por decenas de miles
los perros muertos.
A pesar de ello, "…un buen número de madres con su prole ganaron los montes del
Olimar y sobre todo en la sierra de Otazo y en los Cerros Largos".
Precisamente muchos hacendados del actual departamento de Cerro Largo conociendo
las virtudes del Cimarrón Uruguayo en el trabajo con ganado y defensa de su
propiedad comenzaron a criarlo, preservándolo del mestizaje.
Gracias a ese trabajo de muchos años hoy los uruguayos podemos disfrutar de sus
cualidades, y esperamos que en un futuro próximo lo pueda hacer el resto del
mundo.
El Cimarrón Uruguayo en los últimos 10 años:
Luego de muchos esfuerzos, 20 años después que se presentaran por primera vez en
una exposición del Kennel Club Uruguayo, en 1989 el Cimarrón Uruguayo es
reconocido oficialmente por la Asociación Rural del Uruguay y el K.C.U.
Se crea la Asociación de Criadores de Cimarrones Uruguayos y en conjunto con el
KCU confeccionan el primer padrón oficial de la raza.
Desde ese momento se seleccionan perros base; estos y las nuevas crías son
registrados y tatuados por el Kennel Club Uruguayo.
A la fecha hay mas de 2000 Cimarrones inscriptos en los registros genealógicos
del KCU.
Desde 1989 se presentan ejemplares en todas las exposiciones generales
organizadas por el KCU y se realizan 20 exposiciones especializadas al año en el
interior y en Montevideo. La Sociedad Criadores de Cimarrones tiene tres
filiales oficiales en el interior del país.
En los últimos años la raza ha despertado un interés creciente en cinófilos de
nuestro país y extranjeros, existiendo ya ejemplares de la raza en muchos países
y algunos criadores en Argentina.
Este crecimiento progresivo ha sido observado y controlado rigurosamente,
cuidando todos los detalles tanto morfológicos, de temperamento y sus caracteres
hereditarios.
Antes de que un ejemplar pueda ser registrado debe ser inspeccionado por tres
jueces especializados de la raza.
Actualmente la Cátedra de Mejoramiento Genético de la Facultad de Veterinaria
conjuntamente con la Sociedad Criadores de Cimarrones firmó un proyecto por el
cual estudiarán la situación zootécnica, y los niveles de consanguinidad
individual y medio de la población de los ejemplares inscriptos.
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